El río Serpis divide el término municipal de Lorcha en dos partes y los pobladores de esa localidad tenían históricamente que cruzar el río para su labores o recorridos. La necesidad de un puente es alta. La construcción de una fábrica de papel en 1909 era la oportunidad perfecta para que se construyera dicho puente. Sin embargo no es hasta el 3 de febrero de 1922 que se finaliza la obra tras muchas vicisitudes. Por eso se le conoce como Puente de San Blas.